Lamentablemente, las grandes compañías han reducido el gasto en ciberseguridad, de una media de 18,9 millones de dólares el año pasado a los 14 millones del 2020. Dado los gastos y pérdidas relacionadas con el COVID-19, que resultaron del todo inesperados, estos recortes no sorprenden, a pesar de que el presupuesto informático destinado a la seguridad ha aumentado de forma proporcional. En cuanto a las pymes, la situación es diferente: los presupuestos destinados a la seguridad apenas han bajado (de 267.000 dólares en el 2019 a los 275.000 del 2020).
Además, el 71 % de las compañías tiene planeado aumentar sus inversiones en seguridad durante los próximos tres años. Independientemente del tamaño de la empresa, este aumento se debe principalmente a los avances en la infraestructura informática, cada vez más compleja, y la necesidad de ampliar los conocimientos de los empleados. Por otro lado, algunas empresas (el 17 %) esperan mantener el gasto actual de ciberseguridad y solo el 12 % restante considera reducir costes como parte de un plan de optimización general o con la idea de que los gastos ya invertidos seguirán ayudando en los problemas principales.
Iremos publicando los resultados de la investigación en una serie de informes.
Fuente:
Kaspersky